La mudanza de los cinco mil suspiros
La Mudanza de los Cinco Mil Suspiros, como la bautizó Atticus Smith en su diario estelar. Una operación logística que aún provoca escalofríos en los riñones de quienes la cargaron.
Todo comenzó en la nebulosa de Gyrolis, donde vivía un caballero peculiar llamado Dr. Halver Binnot, filólogo cósmico y orgulloso propietario de cinco mil libros, organizados no por tema, autor o género… sino por lo mucho que él creía que aumentaban su cociente intelectual al tenerlos cerca.
—"¿Cómo iba a deslumbrar a mis invitados si no podían ver todos mis volúmenes de filosofía criptogaláctica al entrar por la puerta?" —dijo, mientras pedía que los colocásemos en espiral ascendente del salón al baño.
Los problemas comenzaron cuando exigió que cada libro viajara envuelto individualmente en papel de burbujas, pero clasificado por color emocional (una escala que solo él entendía). Glorbax, que lideraba ese día la cuadrilla de carga, dejó constancia de la escena en su diario con la famosa anotación:
“Día 4. He visto naves explotar, planetas colapsar… pero esto me ha roto por dentro.”
Zorgulon, enterado del caos, solo murmuró desde la base lunar:
"El peso del conocimiento es menor que el peso del ego... salvo en mudanzas."
Y Atticus, al cerrar la operación con tres días de retraso, escribió en su bitácora:
"Transportamos el alma de un hombre, página por página, sin que él lo notase. Quizá algún día los lea."
Por cierto, al llegar al nuevo destino, el Dr. Binnot descubrió que su nueva vivienda tenía estanterías solo para... quinientos libros. Los otros 4.500 siguen almacenados en una cápsula de EstelarExpress, orbitando pacientemente sobre el planeta Lecturion.
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